El Mundo danza y danza, baila sobre sí mismo y alrededor del Sol. Es demasiado grande para pararse por nosotros, a quienes no puede vernos. El Mundo es como un adolescente ensimismado en su habitación con su canción favorita sonando y retumbando fuertemente en los oídos. Y sí, los demás escucharán la música, y les molestará, pero ¿creéis que eso le importa al chico/a que baila y canta felizmente en su habitación?
Lo mismo nos pasa con La Tierra, y en ocasiones la gente vive siendo el gran pequeño mundo de este enorme Planeta Azul. Son tantos los que lo hacen que lo detesto- le dije a ella- en cambio me fascino con aquellos que creen firmemente que un pequeño mundo puede agrandarse y danzar mejor con otro pequeño. Que eso es más importante porque si la mayoría lo hiciésemos, podríamos ganar en tamaño y felicidad a la inmensidad del Planeta.
Ella me dijo:
Lo mismo nos pasa con La Tierra, y en ocasiones la gente vive siendo el gran pequeño mundo de este enorme Planeta Azul. Son tantos los que lo hacen que lo detesto- le dije a ella- en cambio me fascino con aquellos que creen firmemente que un pequeño mundo puede agrandarse y danzar mejor con otro pequeño. Que eso es más importante porque si la mayoría lo hiciésemos, podríamos ganar en tamaño y felicidad a la inmensidad del Planeta.
Ella me dijo:
Yo soy un pequeño mundo, mundo como sinónimo de vida, como todos. Y dentro de mí ya pueden estallar estrellas, chocarse conmigo, sentir cada noche una lluvia de meteoritos. Salir de mí y verme pequeñita, como una hormiga frente a ese caos, viendo todo lo que pasa, el fuego, las colisiones, los trozos de roca que se desprenden. Muchas veces me sitúo en medio de todo ello y temo por mí, y… demando, demando con voz baja, demando con mil demandas que se esconden detrás de la verdadera y única demanda. Porque ¡qué dificil es!, alzar la voz al Universo lleno de planetas como tú, para decirles: "¡Venid esta noche, regaladme parte vuestra y coged el cacho de mí que queráis!"
Pero, quién dice regálame, ya no puede esperar un regalo, porque ese regalo deja de serlo, después de haberlo dicho. Regálame nunca puede ser voluntario si es un imperativo, no puedes creerlo si es un futuro o tal vez condicional. Tan solo tiene sentido si es un "presente", regalo, “te regalo” y a la vez que este tiempo verbal le da su sentido, fíjaros, es también su sinónimo.
Mi razón para sobrevivir en medio del caos es no ser como los demás planetas. “No ser” en primer lugar, porque es algo espontáneo, surge y “no querer serlo” porque es algo que elijo no ser. Y seré muchas veces esa hormiga en medio de esa guerra de rocas, y como le pasa al Mundo con nosotros, nadie puede que la vea. Pero mi caos, es mío y la magia está en que jamás nadie es capaz de imaginar las estrellas que mueren en él (y tampoco las que nacen). No soy como los demás planetas, que giran sobre sí mismos y alrededor del Sol con la música alta. Me gusta tener la música suave no para avisar a nadie, sino para escuchar cuando alguién entra.
Mi razón para sobrevivir en medio del caos es no ser como los demás planetas. “No ser” en primer lugar, porque es algo espontáneo, surge y “no querer serlo” porque es algo que elijo no ser. Y seré muchas veces esa hormiga en medio de esa guerra de rocas, y como le pasa al Mundo con nosotros, nadie puede que la vea. Pero mi caos, es mío y la magia está en que jamás nadie es capaz de imaginar las estrellas que mueren en él (y tampoco las que nacen). No soy como los demás planetas, que giran sobre sí mismos y alrededor del Sol con la música alta. Me gusta tener la música suave no para avisar a nadie, sino para escuchar cuando alguién entra.
Yo se que el baile siempre es mejor... si cuando lo necesitas,te invitan a bailar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario